9 consejos, no dietéticos, para perder peso y mejorar la salud alimenticia.

Resulta que la concursante de Masterchef Lidia Folgar, expulsada en mi opinión de manera injusta a las puertas de la semifinal, es una experta dietista-nutricionista. Y además, es autora de artículos en su blog propio y en otros dedicados a esa disciplina científica. Buceando por las entradas de su blog, he dado con el siguiente artículo, que recomiendo leer por los consejos tan acertados y juiciosos que Lidia ofrece.

Consejos no alimentarios cuando se necesita adelgazar

Aprovecho para dejar aquí también un enlace a la entrevista que a Lidia Folgar le ha realizado el también dietista nutricionista Juan Revenga.

Diagnóstico: obesidad

Aunque ya lo suponía, ahora es oficial: con un IMC de 42’10 ya puedo confirmar que soy obeso mórbido. Además de padecer SAOS (síndrome de apnea oclusiva del sueño), soy firme candidato a padecer

  • Diabetes
  • Hipertensión
  • Osteoartritis
  • Enfermedades cardiovasculares
  • Dolores de espalda y articulaciones
  • Infertilidad
  • Etc…

Por suerte, aún no es el momento en que haya desarrollado ninguna de estas dolencias, pero me dirijo a ellas con paso firme. SI NO PONGO REMEDIO.

Finalmente, estoy en manos de una Nutricionista. Fui derivado a ella desde Neumología, donde me supervisan por la SAOS. Y me ha cantado las cuarenta. Así que desde ahora, debo llevar una estricta dieta de 1800 Kcal.

Novedades

Cuando los osos emergen de su cueva, todavía amodorrados tras la larga hibernación, en el exterior el mundo es otro. En la vida son necesarios periodos de descanso, paréntesis en los que meditar y revisar las costumbres, los hábitos que uno lleva a cuestas sin pensar.

calpurniaHoy he terminado de leer uno de los libros más amables que recuerdo, The Evolution of Calpurnia Tate de Jacqueline Kelly. Se trata de una de esas obras que lo reconcilian a uno con la humanidad. Quizá no pase a la historia como la mayor de las obras de la literatura; ¿y qué más da? Pasará a formar parte de mi historia.

El hecho novedoso en sí no es que haya leído esta novela. Sino que haya leído. No hace ni un mes reflexionaba en voz alta sobre el hecho incontestable de que yo tengo una licenciatura universitaria, que tuve grandes inquietudes culturales e intelectuales, que era mentalmente activo y despierto (no puedo decir que extremadamente inteligente, porque uno es consciente de sus carencias). Sin embargo, llevaba años como aturullado. Me daba cuenta daba cuenta de que no conseguía, pese a que en algunos momentos encontraba fuerzas para intentarlo, concentrarme. Llevaba años sin poder ponerme a leer un libro y no sucumbir mil veces a cualquier distracción. No era capaz de seguir el hilo de una conversación o de un razonamiento sin perderme varias veces en sus marasmos. No conseguía recordar las cosas que me decían, apenas dos minutos antes. En el último mes he leído 3 libros ya.

Por fortuna fui consciente de este caótico estado de mi situación, y acudí al médico. Me sorprendió, debo decir, el inusual interés que mostró ante mis explicaciones, y más me sorprendió que me remitiera a un especialista en lugar de dedicarse, como es habitual en él, a quitarle toda importancia a los síntomas que yo le he expuesto las escasísimas veces que acudo allí. Visité al especialista prescrito, se me hicieron pruebas y análisis y el diagnóstico fue, más que negativo, consolador, pues ponía nombre a una situación y por fin alguien me decía que no eran fantasías:

Síndrome de apena oclusiva del sueño, posiblemente producida por obesidad.

La apenea del sueño provoca que el flujo de oxígeno, durante las horas del sueño, se vea interrumpido varias veces a lo largo de la noche. De este modo, el sueño no es reparador, lo que afecta negativamente al rendimiento de la vigilia. Es más, podría incluso afectar a las funciones neurológicas, aunque los análisis de recuento de gases en sangre en mi caso dijeron que no era así.

Masque-Nasal-Pour-CPAP-modele-Mirage-FX-de-Resmed-orthodontiste-chamberland-QuebecEl tratamiento para la apnea es el uso constante e indefinido de un CEPAP nasal (dispositivo de presión positiva continua en las vías respiratorias). Y puedo decir que me está cambiando la vida. Comencé a notar mejoría desde la primera noche que pasé con esa mascarilla insuflándome aire a la nariz. Es cierto que me ha llevado mi tiempo adaptarme; no puedo decir que me acostara sin ansiedad hasta pasados más de quince días. Pero ahora duermo tan bien… descanso tanto… me relajo tan profundamente…

Me siento como si me hubiera despertado de un largo y extraño sueño y ahora todo en el mundo fuera nuevo. Me siento fuerte, me siento enérgico y con ganas. Me siento de nuevo, despierto, ávido de conocer, de leer. Me siento que otra vez soy yo, o algo parecido a lo que era.

Gracias, además, a la constancia y al apoyo de mi pareja, que también está realizando un esfuerzo enorme en otras cosas, veo que puedo conseguir lo que me proponga. Así que ahora, a remotar con ánimos el camino que empecé con este blog: a vencer al demonio de mi sobrepeso.

Visto el éxito de mi consulta médica sobre el sueño, ahora me planteo exponerle una nueva idea absurda: ¿cabría la posibilidad de que tenga tantas dificultades para perder peso porque padezo algún tipo de adicción a la comida? Es cuestión de planteárselo.

Nuevo impulso

Por fin he conseguido sobrepasar mi barrera psicológica. Después del abandono, en el que llegué a volver a ponerme en los 130 kgs, ahora estoy de nuevo en 123,5 kgs. No es gran cosa, lo sé, pero es algo. El miedo al abandono siempre sobrevuela a uno que tiene en mente un objetivo. Durante este tiempo he pensado y he tomado decisiones drásticas de las que no hablaré extensamente, pero que han tenido un fin; y ese fin se ha cumplido: estoy de nuevo en el camino.

Las ayudas, como el viento, puede venir de muchas partes. Yo la he buscado en multitud de usuarios de Instagram (mi cuenta es @okkaro1) que con su ejemplo y su modelo ayudan a querer alcanzar lo que ellos ya han conseguido. Lo he buscado en la lectura de blogs y de libros sobre nutrición, alimentación y salud. Quiero volver a mencionar aquí a la información muy sabia y los consejos que, sin saberlo, me ha dado el dietista-nutricionista Juan Revenga a través de su blog El Nutricionista de la General. A propósito de esto, me parece de lectura obligatoria el post que ha publicado hoy: «A la espera de la nutrición personalizada tenemos… dieta mediterránea»; asimismo son muy interesantes su serie de artículos sobre la “hostoria” de la Dieta Mediterránea.

Alicante: Parque del Monte TossalHoy ha sido un nuevo día de ejercicio. ¡Qué duro se hace ponerse a ello! Pero una vez que has empezado, es tanta la satisfacción que encuentras en el esfuerzo. El lunes de la semana pasada, mi chico y yo fuimos, con nuestra perrita Berta, de excursión a La Font Roja. Me encantó la sensación de cansancio y de pesadez en las piernas, me encantó saber que eran fruto del trabajo duro y no de la desidia ni la flojera.

Voy a traer aquí, a modo de conclusión, la última frase del artículo de hoy de Juan Revenga, que dice lo siguiente:

Nota bene: Debería ser innecesario recordarlo a estas alturas, pero no me resisto: el papel de la actividad física en la “dieta” mediterránea es tan o más importante que el papel de los alimentos.

Enlace: La dieta del aburrimiento

Sigo vivo y sigo por aquí. Lo que sucede es que atravieso una etapa de sequía imaginativa, que no de desmotivación, sino todo lo contrario. Continúo con el método Weight Watchers y bajando kilos a un ritmo moderado, que es como debe ser.

Hoy quiero compartir y hacer referencia a una entrada del blog Gastronomía y Cía. Básicamente viene a decir que la mayoría de dietas de adelgazamiento adolecen de falta de variedad y que muchas fracasan porque quienes que la siguen terminan sucumbiendo al aburrimiento. Contra ello: dieta mediterránea.

alimentos

No han sido mis últimas semanas muy fructíferas en nuevas recetas. He preferido ir a lo seguro y conocido antes que innovar. Quizá lo más nuevo es el descubrimiento de lo riquísimo que está el cuscús con hervido de verduras; y si se elaboran, tanto el cuscús como el hervido, con un caldo de verduras que tengamos preparado, mucho mejor y más sabroso.

Hace un par de días preparé un pastel de queso. Sin embargo, estando como estaba delicioso, tengo que perfeccionarlo y ver el modo de elaborarlo sin esa contundente base de galleta. Cuando tenga la información la pondré por aquí.

Mi primera semana con Weight Watchers

Weight-Watchers-1Ha pasado ya una semana. Al final me decidí y acudí al centro entulínea de Weight Watchers de Alicante donde me dieron las instrucciones y las ideas para empezar. Hoy he ido a mi primer pesaje y a mi primera reunión y estoy contento: 1’5 kgs menos.

De este programa me está gustando ver que no se trata de ninguna dieta. No hay restricciones, ni normas, ni “milagros”. Tan solo se trata de ser consciente de lo que comes y tomar decisiones consecuentes. Y eso casi nunca lo hacemos. Cuando estamos a dieta miramos lo que comemos hasta el milímetro, mientras que cuando no estamos a dieta nos dejamos vencer por tentaciones y por ese “hambre hedonista”, que llaman en WW, que es el que nos hce llevar una alimentación inadecuada.

Durante esta semana en la que he perdido 1 kilo y medio no me he privado de dulces, ni de pan, ni de paella en dos ocasiones. No me he privado de nada. Pero sí es cierto que me he controlado venciendo al apatetito irracional por comer algo cuando en realidad no tenía hambre. Y me he controlado sin apenas esfuerzo, solo siendo consciente de lo que iba a comer y lo que me supondría a medio plazo.

Además, solo en esta semana ya he descubierto algunas recetas que van a incorporarse a mi repertorio habitual. Algunas de ellas las iré compartiendo por aquí, en cuanto las vuelva a hacer y les consiga hacer fotografías adecuadas (que ahora tengo mi iPhone en el médico y no tengo una cámara decente).

Así que mi primera evaluación de entulínea es muy positiva. Pienso continuar por el momento.

¿A quién no le gustan las hamburguesas?

Que levante la mano quien, honestamente, deteste las hamburguesas. Con su sabor intenso, con sus salsas, con su ambiente americanoide, con su je ne sais quoi que no se puede explicar. Son una delicia, muy a pesar de lo altamente NO recomendables para la salud que son, sobre todo si se consumen con demasiada asiduidad. Recordemos que lo malo, de tanto en tanto, mal no hace tanto. El problema de las hamburguesas de famosas cadenas americanas no estriba tanto en la estratosférica cantidad de calorías con que cuentan sino en que hay gente que las incorpora a su dieta habitual, y ahí está el problema. Como afirma Juan Revenga, los excesos son perdonables cuando son anécdota, pero son preocupantes cuando se convierten en rutina.

Las hamburguesas por sí mismas no son en absoluto negaticas; si se siguen pautas higiénicas adecuadas, si se preparan con ingredientes de calidad y si no se abusan de acompañamientos innecesarios. Es más, se trata de un “plato” característico de una comida que las películas y la industria norteamericanas han querido desvirtuar pero que, siguiendo recetas caseras auténticas, son verdaderas delicias. No deberíamos caer, en la medida de lo posible, en el barbaridad de comprar hamburguesas preparadas de supermercado; sobre todo después de conocer investigaciones como la de la OCU, que denuncia la pésima calidad de estas hamburguesas elaboradas.

Hamburguesa casera

Para mí, ahora que lo sé, resulta un crimen comprar pésimas hamburguesas ya modeladas por ahorrar en tiempo y en… tiempo. Es que no se me ocurre otro motivo para comprarlas ahora que sé hacerlas en casa.

Para preparar nuestra hamburguesas caseras, lo principal es comprar buena carne de ternera (o de tenera y cerdo). Apunto aquí que tampoco es bueno comprar los paquetes de “carne picada” de los supermercados. Por curiosidad, deberíamos mirar las etiquetas para, en primer lugar ver que en muchos casos aparece rotulado “preparado cárnico”, y en segundo lugar se declaran una serie de conservantes, estabilzante, acidulantes, etcétera que nos ahorraremos si compramos la carne en la carnicería y nuestro carnicero nos la pica.

A partir de ahí, recetas hay miles en internet. Recomiendo buscar recetas en inglés (curiosamente pocas usan huevo como aglutinante, a diferencia de las recetas en español). A continuación voy a dar yo la receta que más habitualmente preparo, y que además de ser sencilla me resulta muy sabrosa.

INGREDIENTES (4 hamburguesas)

  • 500 grs de carne de ternera picada
  • 2 cucharadas de cebolla finísamente picada
  • 1 cucharada de salsa inglesa (Lea & Perrins o Worcester sauce)
  • 1 cucharada de café de mostaza inglesa
  • 1 cucharada de salsa de tomate (tomate triturado y colado)
  • 1/2 cucharada de café de sal
  • 1 pizca de pimienta
  • 1 o 2 cucharadas de aceite de oliva v.e.
  • 2 cucharadas de queso parmesano rallado

Para preparar las hamburguesas, recomiendo sacar la carne picada del frigorífico un par de horas antes para que pierda el frío; antes no he dicho que conviene elaborarlas lo antes posible después de comprar la carne para evitar contaminaciones. Mezclamos en un cuenco todos los ingredientes; yo prefiero hacerlo con un tenedor en lugar de con las manos; las manos solo las utilizo al final, porque conviene que la mezcla no resulte muy homogénea (en este sentido los ingleses diferenciarían entre los verbos mix y blend; nosotros haremos lo primero).

Una vez hecha la mezcla, como he dicho antes sin manosearla mucho, la dejamos reposar un rato. Nos mojamos las manos con agua fría y preparamos las hamburguesas con las manos. A la hora de asarlas, lo ideal es calentar la plancha y aceitar ligeramente la hamburguesa, no la plancha. Conviene moverlas poco, es decir, darle la vuelta una sola vez, y hacerlas a nuestro gusto de cocción.

Hamburguesa casera 2

Hoy he preparado hamburguesas para cenar, y las he acompañado con unas patatas con su piel cocidas al vapor. Otras alternativas de acompañamiento son las ensaladas, los encurtidos, unas verduras cocidas o un buen pan. El ketchup (de la marca Heinz) es un acompañante muy bueno para estas hamburguesas, y también una buena salsa de mostaza o una rica mahonesa casera.

Vídeo: OMG!

WARNING – AVISO – ACHTUNG: Este vídeo no es apto para almas sensibles, ni para vegetarianos convencidos ni, mucho menos, para los vegetarianos en ciernes.

Uno se plantea ciertas cosas después de ver esto.

De todos modos, quizá no deberíamos quedarnos con el hecho de cómo se trata a los animales que luego consumimos. Sino más bien creo que el mensaje del vídeo es que vivimos en una sociedad que ha generado esta barbaridad por el desaforado deseo/necesidad de consumir más más más más.

NOTA: Con este vídeo di en el blog I+D en mi cocina, de Garbancita®

Enlace: alimentación saludable

Lo que es de Perogrullo es llevar 4 meses hablando sobre un tema que no hemos definido. Este blog trata, entre otras cosas, sobre alimentación saludable; pero no hemos explicado en ningún momento qué es la alimentación saludable. Así que ha tenido que venir Juan Revenga a explicarlo en esta entrada de su blog: http://goo.gl/h83V4

Alimentación saludable

La gran mentira de la Dieta Mediterránea en España

España va bien. Tenemos a “la Roja”, que da satisfacciones día sí y día también. Tenemos a varios deportistas que “olé sus webos”. Tenemos unas playas que ni las de Honolulú (sic). Y comemos de $@€#% madre. No es que España vaya bien, es que en España se vive como Dios.

Los españolitos, ya desde que la literatura lo atestigua, nos mecemos entre una insufrible continua depresión y una exaltación hiperbólica sin venir a cuento. No es que seamos el país de las dos Españas, es que esas dos Españas se alternan; somos una España ciclotímica. Y en lo que respecta a nuestra alimentación van tres cuartos de lo mismo. Ahora (e insisto en el “ahora”) se nos llena la boca con que nuestra comida es la mejor porque seguimos la Dieta Mediterránea y patatín y patatán.

Que la Dieta Mediterránea es una de las más saludables que existen en el mundo no lo dudan ya ni los científicos, que lo han conseguido demostrar. Pero como apunta hoy Juan Revenga en un interesantísimo artículo, si tantas bondades tiene nuestra Dieta Mediterránea, ¿por qué aumenta tan rápidamente el número de obesos en nuestro país?

Pues no hay que investigar mucho, la verdad. En España NO SEGUIMOS LA DIETA MEDITERRÁNEA. Cacareamos mucho lo benéfico de esta dieta, pero a la hora de la verdad son escasísimas las familias -y mucho menos los individuos, ya que la familia aún sirve de reservorio de buenas costumbres alimenticias- que la siguen de manera natural, espontánea; a la mínima de cambio, nos vamos a McDonald’s a celebrar un cumpleaños o un “porque-sí”; o nos inflamos a chorizos y morcillas del pueblo, que son mediterráneos, oiga. ¿Hacen falta más ejemplos?

La Dieta Mediterránea es la mejor que tenemos, sí. Sobre todo si la siguiéramos. Además, nuestro chauvinismo os hace creer que solo la comida española es mediterránea, cuando es precisamente su variedad (tanto de productos como de nacionalidades) una de las claves de sus bondades y beneficios.

Recomiendo también leer esta noticia aparecida hoy: http://www.abc.es/salud/noticias/cada-menos-espanoles-siguen-dieta-14433.html

Por cierto, yo hoy como sobras de un fabuloso día en el campo:

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Con los restos de una ensalada de habas, me he hecho puré de habas con surimi y atún en aceite.

Además, llevo pan mojado con el caldo de una escalibada y un tomate cortado con AOVE y sal.

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