Reflexión sobre las ensaladas mediterráneas

Voy a proponer uno de mis juegos. Solicito a todos que decidáis de la siguiente lista qué producto sabéis que NO forma parte de la dieta mediterránea:

  • Tomate
  • Lechuga
  • Pimiento
  • Aguacate
  • Trigo

Estoy convencido de que muchos de vosotros habréis rechazado al aguacate por carecer de carta de naturaleza mediterránea. Pero yo me pregunto, ¿acaso el tomate es originario de estas latitudes? No lo es, y no por ello forma parte indisociable de nuestra dieta y gastronomía habituales. Es más, muy cerca de donde vivo, en Callosa d’En Sarrià, se cultivan enormes cantidades de aguacates (así como del delicioso Níspero de Callosa). De modo que, ¿por qué no integrarlo en nuestra dieta, siendo como es tan saludable si se consume con moderación?

Poniendo pues en práctica esta microrreflexión, presento aquí una ensalada que me he preparado para llevar hoy al trabajo, y no tener que renunciar ni al sabor ni a la calidad de mi comida:

ENSALADA MEDITERRÁNEA

Ensalada mediterránea

  • 6 tomates cherry
  • 1/2 aguacate
  • 1/2 cebolla tierna
  • 1 puñado de trigo tierno cocido
  • 1 puñado de altramuces pelados
  • 1 zanahoria rallada
  • 3 espárragos finos en conserva
  • 5 aceitunas de preparación casera (o de las que os gusten)
  • 4 sardinas a la plancha
  • 20 grs de lascas de queso parmesano (o grana)
  • 1 cucharada de aceite OVE
  • Sal

No hay necesidad de explicar cómo prepararla, pues se trata de una sencilla ensalada. Las únicas sugerencias serían utilizar altramuces preparados en casa, dejar enfriar las sardinas después de asadas y quitarles la piel y utilizar un aguacate más bien firme que blandurro.

Los altramuces son mi descubrimiento más reciente. Se trata de una legumbre muy afianzada en Europa. En España se la consume casi exclusivamente en salmuera, como aperitivo de barra de bar, en compañía de una cerveza. Pero el altramuz tiene curiosas ventajas, como el ser uno de los vegetales con más proteínas que existen (más que la soja, por ejemplo). La introducción de legumbres en nuestra dieta servirá para aportar proteínas de altísima calidad, que si se combinan con cereales (en el caso de esta ensalada, trigo cocido), podrían incluso sustituir las de origen animal ya que juntas suplen las unas las carencias de los otros, y viceversa.

En una próxima entrada explicaré cómo preparo los altramuces, y propondré una receta que ayude a sacarlos del platillo de la barra del bar y darles un mundo más amplio.

Enlace: 15 recetas especiales para tupper

Secocina.com

Secocina.com

Hoy nos ha dado bastantes ideas Mari Ángeles Torres en su magnífico blog Secocina.

De este blog no sé si admirar más el contenido propiamente gastronómico del mismo -o sea, las recetas-, o las estupendas fotografías que las acompañan.

3 fabulosas recetas para la fiambrera

Esta semana he querido fotografiar dos de las comidas que he llevado al trabajo en mi fiambrera. Por cierto, una fiambrera fantástica que me autoregalé para Reyes y que tiene dentro 3 compartimentos independientes, lo que me viene de perlas para poder llevar la comida principal y la guarnición sin que se junten durante las horas que van desde que lo preparo hasta que como.

Alcachofas con jamón. Salchichas al vino

Alcachofas con jamón y salchichas al vino

Preparadas en el microondas. Es tan secillo como hacer lo siguiente:

1º picar finamente la cebolla y/o el apio y calentarlas en el microondas al 75% de la potencia, durante 5 minutos, con una cucharada de aceite aromatizado con albahaca. Cocerlo todo en un cacharro de cristal adecuado para microondas y cubierto por otro superior.

2º añadir el jamón picado y darle otros 3 minutos a la misma potencia.

3º añadir la alcachofa ya cocida. Mezclarla con la verdura y el jamón. Sazonar con sal, pimienta y hierbas provenzales. Terminar de cocer 4 minutos a la misma potencia.

4º Hacer 3 o 4 cortes por lados opuestos a cada salchicha. Colocarlas en el utensilio de cocción del microondas, repartidas por el exterior, que es donde las microondas llegan mejor. Verter media cucharada de vino tinto sobre cada salchicha. Cocer durante 6-7 minutos a media potencia. Darles la vuelta y si es necesario cocerlas 2 o 3 minutos más. Sazonar con sal y hierbas provenzales.

Tiempo de preparación: 25 minutos. Energía: 375 Kcalorías si usamos salchichas de pollo/pavo.

Las alcachofas se pueden cocer previamente en la olla rápida durante 3 minutos o, como hago yo por comodidad, usar alcachofa de lata. Si usamos alcachofas en coserva, conviene lavarlas muy bien, incluso sumergiéndolas en agua, para “apaciguar” un poco el intensísimo sabor a limón que tienen. Si las limpiamos nosotros, hay que recordar que es mucho mejor ponerlas después de pelarlas en un bol con agua fría y un buen ramillete de perejil que con limón; el efecto antioxidante es tan bueno o mejor, y no le altera nada el sabor.

Potaje estofado de alubias con espinacas y albóndigas de atún

Guisado de alubias con espinacas y albóndigas de atún

Esta receta es una variación de un potaje de Pascua que hace mi madre todos los años. El suyo lleva garbanzos, pero lo importante de esto es el utilizar legumbres, que deben incluirse semanalmente en nuestra dieta. En esta ocasión yo lo he preparado con judías pintas, pero se puede hacer con garbanzos, con soja, alubias blancas, etc.

1º Dejar las legumbres como mínimo 12 horas a remojo con agua fría sin bicarbonato. No tirar el agua del remojo, será el que se utilice para guisar.

2º En la olla superrápida poner la cebolla picada, el ajo chafado, el laurel, la zanahoria cortada a rodajas, la calabaza en pedazos gruesos, el pimentón dulce, la sal, la pimienta, dos cucharadas de salsa de tomate, las legumbres rehidratadas y el agua en el que han estado a remojo. Si falta agua, echar un poco más. Cocer durante 10 minutos desde que emerge la segunda raya; recordar que es necesario bajar la potencia del fuego para mantener la presión pero sin que escape el vapor.

3º Mientras cuece el guiso, mezclar en un bol 2 latas de atún al natural, 1 huevo, 1/4 de cebolla finamente picada, 1/3 de cucharada de café de ajo en polvo (o 1 diente de ajo muy picado), sal y 2 cucharadas de harina de garbanzo (que se podría sustituir por pan rallado, pero la harina de garbanzo tiene menos calorías). Mezclar bien y formar albóndigas que freiremos en abundante aceite caliente y luego escurriremos sobre papel de cocina.

4º Cuando haya pasado el tiempo, y la presión de la olla haya disminuido por sí misma, abrimos la olla superrápida y añadimos las espinacas lavadas (o congeladas), que dejamos cocer junto con el resto del guiso durante no más de 5 minutos.

5º Lo que yo hago es llevar las albóndigas de atún aparte del guiso y añadírselas en el momento de calentarlo para comer.

Tiempo de preparación: 30 minutos (da para 2 raciones; la segunda se puede congelar perfectamente). Energía: 350 Kcal.

Lo que se ve de color naranja en el recipiente pequeño es calabaza cocida al vapor y machacada, con sal y aceite de oliva (35 Kcal por cucharada). Al final hoy se ha vuelto a casa sin tocar porque después del potaje no me cabía nada más. Este puré de calabaza podría igualmente prepararse sin sal ni aceite y tomarse como postre pues es dulcísima.

Un poco de susto

Repaso el menú semanal y me encuentro con que para mañana jueves he programado dos comidas que requieren de un poco más de elaboración que otras. Esto signfica que la planificación es cuanto menos mejorable. Albóndigas de pollo al curry con garbanzos  y Ensalada de zanahoria (esta receta no es nada complicada; aunque tengo mis reservas sobre su contenido calórico) para la fiambrera de la  comida en la escuela; Hamburguesas de atún con verduras asadas para la cena.

Más tarde iré a comprar el pollo y el atún fresco para poder dejarlo todo preparado esta noche. Por suerte cuento con mi Thermomix, con la que picaré tanto la carne como el pescado. Por cierto, para el viernes prepararé con ella la masa de pan para los bocadillos de la programación.

La parte buena es que estamos en medio solo de la segunda semana de este nuevo rumbo y ya me doy cuenta de más ventajas que tiene la previsión de las comidas y cenas de toda la semana siguiente: ahorro de dinero, porque programo comidas con un ojo puesto en el congelador y en la despensa; calidad de la planificación, porque cuento cada vez con más información nutricional de las comidas que preparo.

Enlace: Consejos para llevar comida en fiambrera

Aquí dejo el enlace de un artículo interesante donde explican qué hacer y cómo para llevar la comida al trabajo en fiambreras.

via Consejos para preparar la comida en fiambreras.

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