Un caso de voluntad y fuerza para cambiar

Hoy he leído en el diario Información un artículo en el que se trataba el testimonio de una mujer que, con 48 años imprimió un cambio radical a su vida. Pesaba 120 kilos (con 1’58 m de estatura). Fue sometida a una intervención de bypass gástrico y esto, junto con unos cambios radicales en sus hábitos de alimentación y de vida, la han llevado a perder unos 50 kilos. Su vida ha cambiado, su estado de ánimo, su sexualidad, todo.

Artículo: Vivir con 58 kilos menos

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Todo un ejemplo.

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Diagnóstico: obesidad

Aunque ya lo suponía, ahora es oficial: con un IMC de 42’10 ya puedo confirmar que soy obeso mórbido. Además de padecer SAOS (síndrome de apnea oclusiva del sueño), soy firme candidato a padecer

  • Diabetes
  • Hipertensión
  • Osteoartritis
  • Enfermedades cardiovasculares
  • Dolores de espalda y articulaciones
  • Infertilidad
  • Etc…

Por suerte, aún no es el momento en que haya desarrollado ninguna de estas dolencias, pero me dirijo a ellas con paso firme. SI NO PONGO REMEDIO.

Finalmente, estoy en manos de una Nutricionista. Fui derivado a ella desde Neumología, donde me supervisan por la SAOS. Y me ha cantado las cuarenta. Así que desde ahora, debo llevar una estricta dieta de 1800 Kcal.

Nuevo impulso

Por fin he conseguido sobrepasar mi barrera psicológica. Después del abandono, en el que llegué a volver a ponerme en los 130 kgs, ahora estoy de nuevo en 123,5 kgs. No es gran cosa, lo sé, pero es algo. El miedo al abandono siempre sobrevuela a uno que tiene en mente un objetivo. Durante este tiempo he pensado y he tomado decisiones drásticas de las que no hablaré extensamente, pero que han tenido un fin; y ese fin se ha cumplido: estoy de nuevo en el camino.

Las ayudas, como el viento, puede venir de muchas partes. Yo la he buscado en multitud de usuarios de Instagram (mi cuenta es @okkaro1) que con su ejemplo y su modelo ayudan a querer alcanzar lo que ellos ya han conseguido. Lo he buscado en la lectura de blogs y de libros sobre nutrición, alimentación y salud. Quiero volver a mencionar aquí a la información muy sabia y los consejos que, sin saberlo, me ha dado el dietista-nutricionista Juan Revenga a través de su blog El Nutricionista de la General. A propósito de esto, me parece de lectura obligatoria el post que ha publicado hoy: «A la espera de la nutrición personalizada tenemos… dieta mediterránea»; asimismo son muy interesantes su serie de artículos sobre la “hostoria” de la Dieta Mediterránea.

Alicante: Parque del Monte TossalHoy ha sido un nuevo día de ejercicio. ¡Qué duro se hace ponerse a ello! Pero una vez que has empezado, es tanta la satisfacción que encuentras en el esfuerzo. El lunes de la semana pasada, mi chico y yo fuimos, con nuestra perrita Berta, de excursión a La Font Roja. Me encantó la sensación de cansancio y de pesadez en las piernas, me encantó saber que eran fruto del trabajo duro y no de la desidia ni la flojera.

Voy a traer aquí, a modo de conclusión, la última frase del artículo de hoy de Juan Revenga, que dice lo siguiente:

Nota bene: Debería ser innecesario recordarlo a estas alturas, pero no me resisto: el papel de la actividad física en la “dieta” mediterránea es tan o más importante que el papel de los alimentos.

Se acabaron las vacaciones

Casi hace un mes desde la última entrada que publiqué en el blog. Y desde entonces han sucedido muchas cosas. Lo primero, y el motivo de que haya estado apartado de este foro es que se terminaron mis vacaciones y, como me decía ayer una compañera, «tal y como están las cosas, no tenemos derecho a quejarnos de la enorme cantidad de trabajo que tenemos». Pues no, no me quejaré, pero expondré esto como causa y excusa de mi temporal ausencia.

Tantas cosas han pasado y tanto tiempo que, por ejemplo, me acabo de encontrar con una interface renovada del WordPress. ¡Menuda sorpresa! ¡Qué vintage que se me antoja!

En este mes, además de trabajar, he podido ponerme al día con mi alimentación; he comenzado a hacer, de manera regular, mis rutas de ejercicio; he conseguido bajar ya 5 kilos de peso, siguiendo las indicaciones, que no la dieta, de Entulínea (Weight Watchers España). Incluso he tenido tiempo de inventar, o recrear alguna que otra receta.

PesoSigo profundizando en mi búsqueda de maneras de cocinar saludables a la vez que sabrosas, en el convencimiento de que una comida más ligera es posible, sin renunciar al placer de comer. Ayer, sin ir más lejos, preparé para cenar una versión ligera del arroz a la cubana.

ARROZ A LA CUBANA LIGERO

Arroz a la cubana

Para el arroz blanco

  • 200 grs de arroz vaporizado
  • 300 grs de agua (siempre un 150% de agua respecto del arroz)
  • 1 pizca de sal
  • 1 diente de ajo
  • 1 rama de hierba-limón o citronela (la compro congelada en supemercados chinos)
  • 1 guindilla
  • 1 hoja de laurel
  • 1 cucharada de aceite OVE

Se hace un corte en el diento de ajo pelado por la mitad, sin llegar a partirlo en dos. Se pone el aceite en la olla superrápida. Se sofríe muy ligeramente el ajo y a continuación el arroz. Añadimos el agua, la sal y el laurel y movemos bien. Ponemos encima, sin mezclar, la guindilla y la citronela. Cerramos la olla con la tapa a presión y cuando alcance las dos rallas lo dejamos 4 minutos; apagamos el fuego y dejamos que baje sobre el calor, para que siga cocinándose.

Para la salsa de tomate

  • 1 lata grande de tomate triturado (imprescindible que sea de calidad «Extra», indicado en la etiqueta).
  • 1 pizca de sal
  • 1 punta de canela
  • 1 cucharada de aceite OVE
  • 1/2 cucharada de orégano seco
  • 1/4 cucharada de ajo en polvo

Colocamos sobre un bol un colador grande. Vertemos la lata de tomate en el colador y dejamos escurrir durante no menos de 15 minutos. Podemos presionar al final con una cuchara para eliminar más líquido de constitución. Este zumo de tomate no lo tiramos, porque podrá beberse o usarse para salsas. Mezclamos todos los ingredientes en un cacharro redondo, apto para el microondas, lo cubrimos con la tapa, o con otro cacharro que cierre bien al primero, lo cocemos en el microondas, a máximapotencia, durante 10 minutos.

Para el huevo poché

Colocamos sobre un vaso una lámina de film de cocina. Tras aceitarlos con una brocha o con aceite pulverizado, vertemos el huevo. Lo salpimentamos (es el momento adecuado para enriquecerlo con jamón a taquitos o cualquier otro ingrediente). Cerramos el plástico para formar un saquito sin aire, que cerramos con un hilo de cocina. Ponemos un cazo con agua al fuego y cuando comience a hervir ponemos dentro el saco de huevo que cueza durante 4 minutos cronometrados. Al llegar a este tiempo, lo sacamos y lo metemos en un bol con agua fría para detener la cocción.

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Ranking Fitbit 19/06/2013Además de las recetas, que no están mal, esta semana ha ocurrido algo que me ha llenado de orgullo. Al retomar mis sesiones de ejercicio, que no son más que caminar a ritmo ligero, no se vaya a pensar nadie, he vuelto a controlar la cantidad de mis pasos con el aparato de Fitbit. Y, oh sorpresa, en los ránkins de la semana pasada me coloqué durante 2 días consecutivos en la primera posición del mismo. Imaginad el orgullo y la motivación con que he vuelto a calzar las zapatillas para dar vueltas al hipódromo de Alicante (esto es solo un nombre, ya no hay caballos; aclaro por si las sonrisitas maliciosas).

A ver si puedo volver a la regularidad. Solo me falta que pase una semana y terminen unos compromisos laborales que me tienen muy MUY ocupado.

Mi primera semana con Weight Watchers

Weight-Watchers-1Ha pasado ya una semana. Al final me decidí y acudí al centro entulínea de Weight Watchers de Alicante donde me dieron las instrucciones y las ideas para empezar. Hoy he ido a mi primer pesaje y a mi primera reunión y estoy contento: 1’5 kgs menos.

De este programa me está gustando ver que no se trata de ninguna dieta. No hay restricciones, ni normas, ni “milagros”. Tan solo se trata de ser consciente de lo que comes y tomar decisiones consecuentes. Y eso casi nunca lo hacemos. Cuando estamos a dieta miramos lo que comemos hasta el milímetro, mientras que cuando no estamos a dieta nos dejamos vencer por tentaciones y por ese “hambre hedonista”, que llaman en WW, que es el que nos hce llevar una alimentación inadecuada.

Durante esta semana en la que he perdido 1 kilo y medio no me he privado de dulces, ni de pan, ni de paella en dos ocasiones. No me he privado de nada. Pero sí es cierto que me he controlado venciendo al apatetito irracional por comer algo cuando en realidad no tenía hambre. Y me he controlado sin apenas esfuerzo, solo siendo consciente de lo que iba a comer y lo que me supondría a medio plazo.

Además, solo en esta semana ya he descubierto algunas recetas que van a incorporarse a mi repertorio habitual. Algunas de ellas las iré compartiendo por aquí, en cuanto las vuelva a hacer y les consiga hacer fotografías adecuadas (que ahora tengo mi iPhone en el médico y no tengo una cámara decente).

Así que mi primera evaluación de entulínea es muy positiva. Pienso continuar por el momento.

Crimen, castigo y penitencia

Crimen

Bizcocho con natillas

Castigo

Sesión 20-02-13

Y penitencia

la foto(1)

La mejor manera de sudar… y una receta

Esta semana he tenido poquísimo tiempo para mí y para “mis asuntos” porque el trabajo tiene copadas casi todas mis horas. Dada la situación por la que pasa ahora nuestro país, debo admitir que soy más que afortunado. Y no me quejo, sino que pido disculpas por no poder aportar entradas a este blog con la frecuencia y la profundidad que me gustaría.

Solo dos veces esta semana he podido rascar un poco de tiempo para calzarme las zapatillas e ir a hacer mi caminarrera (caminata+carrera) por los senderos oscuros del antiguo hipódromo; y me reafirmo en mi convencimiento de que es la mejor manera que yo tengo de sudar, la más satisfactoria para mí.

Antiguo hipódromo

Y aquí presento una receta que estaba programada en el Menú semanal y que todavía no había tenido la oportunidad de publicar:

“Lasagna” de surimi y quark

  • 6 palitos de surimi
  • Queso queark o queso tipo Philadelphia ligero
  • Sal, pimienta y aceite (acalórico)

Los palitos de surimi, también llamados “carne de cangrejo” son láminas de surimi o sucedáneo de pescado enrolladas. Para preparar la lasagna no tenemos más que desenrollarlas e ir alternando capas de surimi con queso cremoso (quark o Philadelphia). Al final, adornarla con una pizca de sal y pimienta y verter un par de cucharadas de aceite, que puede ser acalórico, para darle mayor palatabilidad al conjunto.

Lasagna de surimi

Ejercicio: crónica de esfuerzo y recompensas

Cuesta mucho desprenderse de la pereza, calzarse las deportivas y salir a la calle. Más cuando el día es desapacible como hoy, con la famosa “ciclogénesis explosiva”. Digo que cuesta mucho, pero esta semana parece que estoy en vena y ya he cumplido con mi obligación tres veces. Y las tres veces, después de una hora de sudar y respirar con dificultad, me he convencido de que el ejercicio físico es una de las actividades más satisfactorias que existen.

Y por si la gratificación física y emocional no fueran suficiente, el cielo hoy me ha regalado un espectáculo a modo de premio merecido. Así cualquiera.

Atardecer desde el Tossal

Mi objetivo y mi sueño

MurakamiParece que mi cabeza vuelve por lo mismo. Y me acuerdo de cuando hacía deporte asiduamente, cuando me calzaba las deportivas y no me importaba invertir tiempo en correr. Me cuesta explicar el placer que me producía correr, sobre todo a quien dice que no le gusta. Recientemente le he tomado prestadas las palabras a Haruki Murakami, quien lo explicó de manera magistral en su libro De qué hablo cuando hablo de correr.

En el año 1997, cuando me encontraba en el cenit de mi actividad física, llegaba a correr 9 kilómetros en 1 hora. Y me sentía muy bien.

Parece que la casualidad, la coincidencia o mi propia receptividad (porque no creo en fuerzas externas a uno mismo y menos en sobrenaturales), me estén eviando ahora señales. Y creo que sé cómo interpretarlas. Hoy he encontrado en la cuenta en FB de Decathlon un artículo sobre la manera correcta de correr. Y me ha venido la nostalgia. Y de repente he tomado la firme decisión de que debo volver a hacer lo que tanto me gusta. En cuanto baje de peso, porque ahora me destrozaría las rodillas.

Ese es mi objetivo a medio plazo: correr.

La erótica del ejercicio físico

Sesión runtastic 14-01-13Ayer salí de trabajar a las 20 y pico de la tarde. Así que cuando llegué a casa, no sé aún cómo lo conseguí pero me puse mi chándal y mis zapatillas deportivas (mira que son malas las básicas del Decathlon) y me eché a la calle. En concreto subí por dertás de mi casa al parque del Monte Tossal, para rodearlo y bajar al Antiguo Hipódromo, a dar vueltas por los circuitos exteriores de tierra. Me gusta esa zona más que las pistas centrales: son zonas del parque más recoletas, con menos gente y más oscuras para así poder esconder un poco más mis complejos.

Ayer me sentí muy bien, con fuerzas y ganas. Y pude constatar el curioso efecto de las endorfinas que genera el cuerpo cuando se hace ejercicio físico: en el camino a casa, una hora más tarde, pensaba en que no me importaría llegar y ponerme a hacer abdominales y cosas así (lo que en algún lugar llaman calistenia). Luego llegué, la estufa ya estaba encendida, recibí un beso y un abrazo y ya las ganas de calistenia se desvanecieron, y me cayó encima de repente todo el cansancio de una hora de caminata a buen ritmo.

Esta noche he dormido muy bien. No obstante, las estadísticas del monitor de sueño que vengo utilizando desde noviembre me vuelve a situar en un porcentaje de descanso del 95%, lo habitual de cada noche. Se ve que me muevo mucho mientras duermo.

En momentos como el de ayer, cuando caminaba a un ritmo sostenido, con esa candencia en el tomar y expulsar el aire de manera ruidosa, escuchando por los auriculares alguna música que me motive, me da por recordar cuando yo hacía deporte y estaba delgado y fuerte y físicamente creía que podía con todo.

LasVEgas oscar_22-10-07

Memento temporum.

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