3 fabulosas recetas para la fiambrera

Esta semana he querido fotografiar dos de las comidas que he llevado al trabajo en mi fiambrera. Por cierto, una fiambrera fantástica que me autoregalé para Reyes y que tiene dentro 3 compartimentos independientes, lo que me viene de perlas para poder llevar la comida principal y la guarnición sin que se junten durante las horas que van desde que lo preparo hasta que como.

Alcachofas con jamón. Salchichas al vino

Alcachofas con jamón y salchichas al vino

Preparadas en el microondas. Es tan secillo como hacer lo siguiente:

1º picar finamente la cebolla y/o el apio y calentarlas en el microondas al 75% de la potencia, durante 5 minutos, con una cucharada de aceite aromatizado con albahaca. Cocerlo todo en un cacharro de cristal adecuado para microondas y cubierto por otro superior.

2º añadir el jamón picado y darle otros 3 minutos a la misma potencia.

3º añadir la alcachofa ya cocida. Mezclarla con la verdura y el jamón. Sazonar con sal, pimienta y hierbas provenzales. Terminar de cocer 4 minutos a la misma potencia.

4º Hacer 3 o 4 cortes por lados opuestos a cada salchicha. Colocarlas en el utensilio de cocción del microondas, repartidas por el exterior, que es donde las microondas llegan mejor. Verter media cucharada de vino tinto sobre cada salchicha. Cocer durante 6-7 minutos a media potencia. Darles la vuelta y si es necesario cocerlas 2 o 3 minutos más. Sazonar con sal y hierbas provenzales.

Tiempo de preparación: 25 minutos. Energía: 375 Kcalorías si usamos salchichas de pollo/pavo.

Las alcachofas se pueden cocer previamente en la olla rápida durante 3 minutos o, como hago yo por comodidad, usar alcachofa de lata. Si usamos alcachofas en coserva, conviene lavarlas muy bien, incluso sumergiéndolas en agua, para “apaciguar” un poco el intensísimo sabor a limón que tienen. Si las limpiamos nosotros, hay que recordar que es mucho mejor ponerlas después de pelarlas en un bol con agua fría y un buen ramillete de perejil que con limón; el efecto antioxidante es tan bueno o mejor, y no le altera nada el sabor.

Potaje estofado de alubias con espinacas y albóndigas de atún

Guisado de alubias con espinacas y albóndigas de atún

Esta receta es una variación de un potaje de Pascua que hace mi madre todos los años. El suyo lleva garbanzos, pero lo importante de esto es el utilizar legumbres, que deben incluirse semanalmente en nuestra dieta. En esta ocasión yo lo he preparado con judías pintas, pero se puede hacer con garbanzos, con soja, alubias blancas, etc.

1º Dejar las legumbres como mínimo 12 horas a remojo con agua fría sin bicarbonato. No tirar el agua del remojo, será el que se utilice para guisar.

2º En la olla superrápida poner la cebolla picada, el ajo chafado, el laurel, la zanahoria cortada a rodajas, la calabaza en pedazos gruesos, el pimentón dulce, la sal, la pimienta, dos cucharadas de salsa de tomate, las legumbres rehidratadas y el agua en el que han estado a remojo. Si falta agua, echar un poco más. Cocer durante 10 minutos desde que emerge la segunda raya; recordar que es necesario bajar la potencia del fuego para mantener la presión pero sin que escape el vapor.

3º Mientras cuece el guiso, mezclar en un bol 2 latas de atún al natural, 1 huevo, 1/4 de cebolla finamente picada, 1/3 de cucharada de café de ajo en polvo (o 1 diente de ajo muy picado), sal y 2 cucharadas de harina de garbanzo (que se podría sustituir por pan rallado, pero la harina de garbanzo tiene menos calorías). Mezclar bien y formar albóndigas que freiremos en abundante aceite caliente y luego escurriremos sobre papel de cocina.

4º Cuando haya pasado el tiempo, y la presión de la olla haya disminuido por sí misma, abrimos la olla superrápida y añadimos las espinacas lavadas (o congeladas), que dejamos cocer junto con el resto del guiso durante no más de 5 minutos.

5º Lo que yo hago es llevar las albóndigas de atún aparte del guiso y añadírselas en el momento de calentarlo para comer.

Tiempo de preparación: 30 minutos (da para 2 raciones; la segunda se puede congelar perfectamente). Energía: 350 Kcal.

Lo que se ve de color naranja en el recipiente pequeño es calabaza cocida al vapor y machacada, con sal y aceite de oliva (35 Kcal por cucharada). Al final hoy se ha vuelto a casa sin tocar porque después del potaje no me cabía nada más. Este puré de calabaza podría igualmente prepararse sin sal ni aceite y tomarse como postre pues es dulcísima.

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