Menú semanal: 09 – 15/06/2014

SEMANA 09 – 15/06/2014

LUNES Lentejas estofadas
con patatas y verduras

Pechuga a la plancha
Ensalada de verduras

MARTES Salmorejo con guarnición
Sándwiches variados:
de jamón y vegetal
MIÉRCOLES Arroz con pollo y verduras
Ensalada
Sopa cubierta
Champiñones a la plancha

JUEVES Ensalada con garbanzos y salmón Zanahorias braseadas
Tortilla con patata asada
VIERNES Macarrones con verduras
Salchichas cocidas
Merluza a la plancha
Ensalada
SÁBADO Ternera a la plancha
Ensalada
Endibias asadas
Pollo a la plancha
DOMINGO Pollo guisado con arroz blanco
Ensalada
Sopa de verduras
Sashimi de salmón

*Las verduras hervidas son preparadas al vapor en olla superrápida.

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Diagnóstico: obesidad

Aunque ya lo suponía, ahora es oficial: con un IMC de 42’10 ya puedo confirmar que soy obeso mórbido. Además de padecer SAOS (síndrome de apnea oclusiva del sueño), soy firme candidato a padecer

  • Diabetes
  • Hipertensión
  • Osteoartritis
  • Enfermedades cardiovasculares
  • Dolores de espalda y articulaciones
  • Infertilidad
  • Etc…

Por suerte, aún no es el momento en que haya desarrollado ninguna de estas dolencias, pero me dirijo a ellas con paso firme. SI NO PONGO REMEDIO.

Finalmente, estoy en manos de una Nutricionista. Fui derivado a ella desde Neumología, donde me supervisan por la SAOS. Y me ha cantado las cuarenta. Así que desde ahora, debo llevar una estricta dieta de 1800 Kcal.

Menú semanal: 02 – 08/06/2014

SEMANA 02 – 08/06/2014

LUNES xxxxxxxxxxxxxxxxx
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MARTES xxxxxxxxxxxxxxxxx
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MIÉRCOLES Pechuga de pollo a la plancha
1 patata hervida
Ensalada de lechuga y pepino
Tortilla a la francesa
Coles de Bruselas a la plancha
JUEVES Arroz con magro
Coliflor hervida
Solomillo de ternera a la plancha
Judías hervidas
VIERNES Empedrado con pulpo
(sin la vinagreta)
Pollo a la plancha
Judías hervidas
SÁBADO Atún fresco a la plancha
Arroz blanco
Ensalada

Merluza a la plancha
Espinacas con patatas
DOMINGO Macarrones con tomate Langostinos cocidos
Ensalada

*Las verduras hervidas son preparadas al vapor en olla superrápida.

Novedades

Cuando los osos emergen de su cueva, todavía amodorrados tras la larga hibernación, en el exterior el mundo es otro. En la vida son necesarios periodos de descanso, paréntesis en los que meditar y revisar las costumbres, los hábitos que uno lleva a cuestas sin pensar.

calpurniaHoy he terminado de leer uno de los libros más amables que recuerdo, The Evolution of Calpurnia Tate de Jacqueline Kelly. Se trata de una de esas obras que lo reconcilian a uno con la humanidad. Quizá no pase a la historia como la mayor de las obras de la literatura; ¿y qué más da? Pasará a formar parte de mi historia.

El hecho novedoso en sí no es que haya leído esta novela. Sino que haya leído. No hace ni un mes reflexionaba en voz alta sobre el hecho incontestable de que yo tengo una licenciatura universitaria, que tuve grandes inquietudes culturales e intelectuales, que era mentalmente activo y despierto (no puedo decir que extremadamente inteligente, porque uno es consciente de sus carencias). Sin embargo, llevaba años como aturullado. Me daba cuenta daba cuenta de que no conseguía, pese a que en algunos momentos encontraba fuerzas para intentarlo, concentrarme. Llevaba años sin poder ponerme a leer un libro y no sucumbir mil veces a cualquier distracción. No era capaz de seguir el hilo de una conversación o de un razonamiento sin perderme varias veces en sus marasmos. No conseguía recordar las cosas que me decían, apenas dos minutos antes. En el último mes he leído 3 libros ya.

Por fortuna fui consciente de este caótico estado de mi situación, y acudí al médico. Me sorprendió, debo decir, el inusual interés que mostró ante mis explicaciones, y más me sorprendió que me remitiera a un especialista en lugar de dedicarse, como es habitual en él, a quitarle toda importancia a los síntomas que yo le he expuesto las escasísimas veces que acudo allí. Visité al especialista prescrito, se me hicieron pruebas y análisis y el diagnóstico fue, más que negativo, consolador, pues ponía nombre a una situación y por fin alguien me decía que no eran fantasías:

Síndrome de apena oclusiva del sueño, posiblemente producida por obesidad.

La apenea del sueño provoca que el flujo de oxígeno, durante las horas del sueño, se vea interrumpido varias veces a lo largo de la noche. De este modo, el sueño no es reparador, lo que afecta negativamente al rendimiento de la vigilia. Es más, podría incluso afectar a las funciones neurológicas, aunque los análisis de recuento de gases en sangre en mi caso dijeron que no era así.

Masque-Nasal-Pour-CPAP-modele-Mirage-FX-de-Resmed-orthodontiste-chamberland-QuebecEl tratamiento para la apnea es el uso constante e indefinido de un CEPAP nasal (dispositivo de presión positiva continua en las vías respiratorias). Y puedo decir que me está cambiando la vida. Comencé a notar mejoría desde la primera noche que pasé con esa mascarilla insuflándome aire a la nariz. Es cierto que me ha llevado mi tiempo adaptarme; no puedo decir que me acostara sin ansiedad hasta pasados más de quince días. Pero ahora duermo tan bien… descanso tanto… me relajo tan profundamente…

Me siento como si me hubiera despertado de un largo y extraño sueño y ahora todo en el mundo fuera nuevo. Me siento fuerte, me siento enérgico y con ganas. Me siento de nuevo, despierto, ávido de conocer, de leer. Me siento que otra vez soy yo, o algo parecido a lo que era.

Gracias, además, a la constancia y al apoyo de mi pareja, que también está realizando un esfuerzo enorme en otras cosas, veo que puedo conseguir lo que me proponga. Así que ahora, a remotar con ánimos el camino que empecé con este blog: a vencer al demonio de mi sobrepeso.

Visto el éxito de mi consulta médica sobre el sueño, ahora me planteo exponerle una nueva idea absurda: ¿cabría la posibilidad de que tenga tantas dificultades para perder peso porque padezo algún tipo de adicción a la comida? Es cuestión de planteárselo.

Nuevo impulso

Por fin he conseguido sobrepasar mi barrera psicológica. Después del abandono, en el que llegué a volver a ponerme en los 130 kgs, ahora estoy de nuevo en 123,5 kgs. No es gran cosa, lo sé, pero es algo. El miedo al abandono siempre sobrevuela a uno que tiene en mente un objetivo. Durante este tiempo he pensado y he tomado decisiones drásticas de las que no hablaré extensamente, pero que han tenido un fin; y ese fin se ha cumplido: estoy de nuevo en el camino.

Las ayudas, como el viento, puede venir de muchas partes. Yo la he buscado en multitud de usuarios de Instagram (mi cuenta es @okkaro1) que con su ejemplo y su modelo ayudan a querer alcanzar lo que ellos ya han conseguido. Lo he buscado en la lectura de blogs y de libros sobre nutrición, alimentación y salud. Quiero volver a mencionar aquí a la información muy sabia y los consejos que, sin saberlo, me ha dado el dietista-nutricionista Juan Revenga a través de su blog El Nutricionista de la General. A propósito de esto, me parece de lectura obligatoria el post que ha publicado hoy: «A la espera de la nutrición personalizada tenemos… dieta mediterránea»; asimismo son muy interesantes su serie de artículos sobre la “hostoria” de la Dieta Mediterránea.

Alicante: Parque del Monte TossalHoy ha sido un nuevo día de ejercicio. ¡Qué duro se hace ponerse a ello! Pero una vez que has empezado, es tanta la satisfacción que encuentras en el esfuerzo. El lunes de la semana pasada, mi chico y yo fuimos, con nuestra perrita Berta, de excursión a La Font Roja. Me encantó la sensación de cansancio y de pesadez en las piernas, me encantó saber que eran fruto del trabajo duro y no de la desidia ni la flojera.

Voy a traer aquí, a modo de conclusión, la última frase del artículo de hoy de Juan Revenga, que dice lo siguiente:

Nota bene: Debería ser innecesario recordarlo a estas alturas, pero no me resisto: el papel de la actividad física en la “dieta” mediterránea es tan o más importante que el papel de los alimentos.

Still alive!

BertaSí, todavía sigo por aquí, dando guerra y dándome guerra.

Mi plan de pérdida de peso va… cuesta abajo. El desánimo, el calor, la desgana pudieron conmigo. En momentos escasos levanto cabeza y aún creo que será posible.

Lo malo no es el volumen, ya lo dije en su momento. Lo malo es la salud. Hoy he ido al médico de cabecera y este me ha remitido al neumólogo por una posible “apnea del sueño”. Tengo la cita el día 5 de septiembre (¡asombroso, menos de un mes de espera!). Según mi doctor, no debería haber relación de causa-efecto entre mi obesidad y el poco o nulo descanso de mis noches de sueño. A ver qué dice el especialista.

Hace demasiado calor. Es insoportable.  Y no ayuda nada para la motivación con respecto al ejercicio físico. No hay ganas, y las pocas que hay con el calor se derriten.

Creo que haré un par de semanitas de hiperprotéica, por aquello de ver un resultado a corto plazo y a ver si así uno se motiva. ¡Qué aburrimiento de cuerpo!

En fin, lo principal: dejar constancia de que sigo vivo.

Para el calor, cuchara

Puede que parezca una contradicción, porque lo es. Pero la vida se compone también de contradicciones. Y si el cuerpo te pide tomarte un guiso de cuchara en pleno verano, pues te lo tomas y arreando, que no hay que darle explicaciones a nadie.

Tras esta declaración de intenciones, hay que decir que este inicio de verano está siendo inusualmente poco caluroso, por lo que preparar una guiso como el que hice hace un par de días no tiene nada de especial. Sobre todo cuando desde ya declaro que esta comida que prepara mi madre es mi plato favorito.

Estofado de ternera (o macarrones con caldo)

Estofado de ternera

Este plato tradicional, que no he conseguido averiguar si es típido de Alicante, o si existe en otros lugares, me lo prepara mi madre siempre para mi cumpleaños, porque sabe que es mi guiso favorito. La gracia que ella siempre le ha dado es el incorporarle MUCHO clavo de olor, no solo un par de clavitos como hacen en otras casas. Esto hacía que cada vez que me lo preparaba, ya desde la escalera sabía la delicia que me estaba esperando en la mesa.

Yo siempre he fantaseado que se trata de una receta fruto de la fusión entre la cocina tradicional española y la traída en el siglo XVIII por aquellas familias italianas (los Américo, los Salvetti, los Russo, etc.) que vinieron a habitar la hasta entonces desolada Isla Plana de Santa Pola y que se llamó a partir de aquel momento Nueva Tabarca (o isla de Tabarca).

Un muy amigo mío, de Novelda, me sorprendió en una ocasión preguntándome si conocía la receta de los «macarrones con caldo». Me cogió al principio por sorpresa, hasta que caí en la cuenta de que hablaba de esta comida favorita mía, que mi abuela materna llamaba «estofado alicantino». De ahí mis dudas sobre origen y nombre.

  • Carne de ternera para guisar
  • Macarrones lisos (unos 25 grs por persona)
  • 1 hueso de ternera
  • 1 cebolla picada
  • 4 dientes de ajo enteros con piel
  • 1 patata para guisar mediana
  • 2 cucharadas de aceite OVE
  • 1 hoja de laurel
  • 10 clavos
  • 1 y 1/2 vaso de vino tinto
  • Caldo o agua
  • Queso rallado para fundir
Sofreír la cebolla y el ajo junto con el hueso de ternera. Rehogar la carne de ternera. Añadir el vino, el laurel y los clavos. Dejar hervir 3 minutos. Añadir el caldo, que cubra más de dos dedos sobre la carne. Hervir durante 1 hora a fuego suave (25 minutos en olla rápida, con dos rallas). Cuando la carne esté muy tierna, unos 30 minutos antes de servir, retirar el hueso de tenera y añadir la patata cortada en mirepoix y los macarrones. Antes de servir, retirar parte del caldo (colándolo) para servirlo aparte y que cada cual se añada según su gusto. Es un plato que resulta mejor si está caldoso. Añadir queso para fundir antes de comer, al modo de la sopa de cebolla.
Cuando preparamos esta receta en casa, coincidió casi con el lanzamiento del servicio de vídeo de Instagram, así que decidimos experimentar con este servicio y la elaboración del plato. Y el resultado, aquí está.
Lo mejor de todo, mi cara de placer al dar la primera cucharada.
Por cierto, mi sorpresa ha sido agradabilísima al comprobar que esta receta, incluso con la pasta y las patatas, posee poquísimas caloría. Para quienes sigan un plan de Weight Watcher, cada ración de las 2 que salen con la receta indicada, cuenta 9 Pro Points.

Se acabaron las vacaciones

Casi hace un mes desde la última entrada que publiqué en el blog. Y desde entonces han sucedido muchas cosas. Lo primero, y el motivo de que haya estado apartado de este foro es que se terminaron mis vacaciones y, como me decía ayer una compañera, «tal y como están las cosas, no tenemos derecho a quejarnos de la enorme cantidad de trabajo que tenemos». Pues no, no me quejaré, pero expondré esto como causa y excusa de mi temporal ausencia.

Tantas cosas han pasado y tanto tiempo que, por ejemplo, me acabo de encontrar con una interface renovada del WordPress. ¡Menuda sorpresa! ¡Qué vintage que se me antoja!

En este mes, además de trabajar, he podido ponerme al día con mi alimentación; he comenzado a hacer, de manera regular, mis rutas de ejercicio; he conseguido bajar ya 5 kilos de peso, siguiendo las indicaciones, que no la dieta, de Entulínea (Weight Watchers España). Incluso he tenido tiempo de inventar, o recrear alguna que otra receta.

PesoSigo profundizando en mi búsqueda de maneras de cocinar saludables a la vez que sabrosas, en el convencimiento de que una comida más ligera es posible, sin renunciar al placer de comer. Ayer, sin ir más lejos, preparé para cenar una versión ligera del arroz a la cubana.

ARROZ A LA CUBANA LIGERO

Arroz a la cubana

Para el arroz blanco

  • 200 grs de arroz vaporizado
  • 300 grs de agua (siempre un 150% de agua respecto del arroz)
  • 1 pizca de sal
  • 1 diente de ajo
  • 1 rama de hierba-limón o citronela (la compro congelada en supemercados chinos)
  • 1 guindilla
  • 1 hoja de laurel
  • 1 cucharada de aceite OVE

Se hace un corte en el diento de ajo pelado por la mitad, sin llegar a partirlo en dos. Se pone el aceite en la olla superrápida. Se sofríe muy ligeramente el ajo y a continuación el arroz. Añadimos el agua, la sal y el laurel y movemos bien. Ponemos encima, sin mezclar, la guindilla y la citronela. Cerramos la olla con la tapa a presión y cuando alcance las dos rallas lo dejamos 4 minutos; apagamos el fuego y dejamos que baje sobre el calor, para que siga cocinándose.

Para la salsa de tomate

  • 1 lata grande de tomate triturado (imprescindible que sea de calidad «Extra», indicado en la etiqueta).
  • 1 pizca de sal
  • 1 punta de canela
  • 1 cucharada de aceite OVE
  • 1/2 cucharada de orégano seco
  • 1/4 cucharada de ajo en polvo

Colocamos sobre un bol un colador grande. Vertemos la lata de tomate en el colador y dejamos escurrir durante no menos de 15 minutos. Podemos presionar al final con una cuchara para eliminar más líquido de constitución. Este zumo de tomate no lo tiramos, porque podrá beberse o usarse para salsas. Mezclamos todos los ingredientes en un cacharro redondo, apto para el microondas, lo cubrimos con la tapa, o con otro cacharro que cierre bien al primero, lo cocemos en el microondas, a máximapotencia, durante 10 minutos.

Para el huevo poché

Colocamos sobre un vaso una lámina de film de cocina. Tras aceitarlos con una brocha o con aceite pulverizado, vertemos el huevo. Lo salpimentamos (es el momento adecuado para enriquecerlo con jamón a taquitos o cualquier otro ingrediente). Cerramos el plástico para formar un saquito sin aire, que cerramos con un hilo de cocina. Ponemos un cazo con agua al fuego y cuando comience a hervir ponemos dentro el saco de huevo que cueza durante 4 minutos cronometrados. Al llegar a este tiempo, lo sacamos y lo metemos en un bol con agua fría para detener la cocción.

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Ranking Fitbit 19/06/2013Además de las recetas, que no están mal, esta semana ha ocurrido algo que me ha llenado de orgullo. Al retomar mis sesiones de ejercicio, que no son más que caminar a ritmo ligero, no se vaya a pensar nadie, he vuelto a controlar la cantidad de mis pasos con el aparato de Fitbit. Y, oh sorpresa, en los ránkins de la semana pasada me coloqué durante 2 días consecutivos en la primera posición del mismo. Imaginad el orgullo y la motivación con que he vuelto a calzar las zapatillas para dar vueltas al hipódromo de Alicante (esto es solo un nombre, ya no hay caballos; aclaro por si las sonrisitas maliciosas).

A ver si puedo volver a la regularidad. Solo me falta que pase una semana y terminen unos compromisos laborales que me tienen muy MUY ocupado.

Un increíble pastel para levantar el ánimo

Que algunas comidas influyen sobre nuestro humor es algo que pocos dudan. Y no hace falta recurrir al manido chocolate y su capacidad de hacer aumentar la churrimiflina -ahora me doy cuenta de que apenas preparo nada con chocolate: tendré defectos culinarios, pero el del chocolate no es uno de ellos-.

Hoy voy a proponer, después de haberlo preparado ya varias veces, una receta de pastel de limón que ya solo con la imagen se puede hacer uno idea de lo riquísmo que está.

PASTEL DE LIMÓN

Pastel de limón

Para la base:

  • 1 paquete de galletas
  • 75-100 grs de margarina ligera (la receta original usa mantequilla)
  • 1 cucharadita de edulcorante

Para el relleno:

  • 200 ml de zumo de limón (o de naranja)
  • 15 grs. de maicena (harina fina de maíz)
  • 1 pizca de sal
  • 200 grs. de azúcar (o su equivalente en edulcorante apto para cocinar)
  • 4 huevos
  • 50 grs de margarina ligera
  • 3 hojas de gelatina
  • Piel de limón rallada y azúcar glass para decorar

Para preparar la base, trituramos las galletas con un robot de cocina, o en su defecto con un mortero. En un bol, mezclamos la galleta triturada con el azúcar y la margarina en pomada. Mezclamos bien usando las manos limpias. Es importante utilizar las manos para que los ingredientes se integren bien con el calor de la mano. Una vez hecha la mezcla, que reulta muy arenosa y escurridiza, le echamos en un molde de repostería redondo y la extendemos bien, apretando con la mano para cubrir el fondo y que quede bien compacta. Reservar.

Antes de preparar el relleno, encendemos el horno a 180 ºC y ponemos en un bol las hojas de gelatina cortada en trozos con agua fría. En un cazo de cocina, disolvemos la maicena en el zumo de limón. Añadimos el azúcar o el edulcorante y mezclamos. Llevamos el cazo al fuego, a potencia media-alta. Cuando la mezcla esté tibia, añadimos los huevos y la margarina y vamos moviendo sin parar, sobre todo por el fondo, para que no se pegue. Añadir la sal y, cuando notemos que empieza a espesar, añadimos la gelatina hidratada y escurrida. Mezclar muy bien y apartar del fuego cuando comience a burbujear.

Vertemos la mezcla de limón sobre la base de galleta colándola con un chino para evitar que queden grumos. Golpeamos el molde sobre la mesa para que el relleno se distribuya bien. Cocemos nuestro pastel a 180ºC durante exactamente 15 minutos. Pasado el tiempo, apagamos el horno y lo abrimos. Antes de que se enfríe totalmente, decoramos con un poco de azúcar glass y con piel de limón rallada con microplane. Dejar enfriar y reposando en el frigorífico.

Una variante de esta tarta, también probada, es con zumo de naranja en lugar de zumo de limón y haciendo la base con galletas Oreo (solo la galleta, o la galleta completa, pero sin margarina).

Esta receta es adaptación de la que publicaron en Directoalpaladar.com: http://www.directoalpaladar.com/postres/receta-de-tarta-de-limon

2 cenas ligeras y muy fáciles

Hoy para cenar tenemos dos platos que ni me atrevo a llamar recetas, de lo sencillas que son de preparar. Saludables, ligeras y nutritivas. Para esas noches en las que se tienen pocas ganas de cacharrear en la cocina.

Hummus de altramuces

Hummus de altramuces

El hummus es uno de los platos orientales que cada vez se está introduciendo con más fuerza en nuestras casas españolas. Y es tan mediterráneo como la paella valenciana, solo que de la otra punta del Mediterráneo. En este caso, propongo la variante de hacer el hummus con altramuces pelados, en lugar de con garbanzos. El resto de ingredientes son un diente de ajo pequeño, perejil (o cilantro), una cucharada de salsa tahin (yo no tenía en esta ocasión; es fácil encontrarla en cualquier comercio regentado por magrebíes; y si no, no es imprescindible), sal y aceite de oliva. Se bate todo con la batidora y si hace falta se aligera con agua. Yo he comprobado que el grado de firmeza del hummus varía de un país a otro: el hummus turco es más cremoso que el libanés, pero no tanto como el griego. En cualquier caso, una delicia muy saludable que une las legumbres con las verduras y el aceite de oliva.

Tortilla-crepe con salmón ahumado

Tortilla-Crepe con salmónLa elaboración de este plato es tan sencilla como hacer una tortilla a la francesa, pero sin enrollarla; es decir, que vertemos todo el huevo batido en la sartén y removemos letamente esta para que el huevo ocupe todo el fondo. Cuando consideremos que está hecha, le damos la vuelta con cuidado, como si de un crepe se tratara. Una vez hecha, le ponemos en la mitad unas lonchas de salmón ahumado y los complementos que nos apetezcan; el día de la fotografía le añadí unos espárragos de lata, pero también está deliciosa con unas tajadas de queso fresco, aceite de oliva y un poquito de sal y pimienta.

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