Un increíble pastel para levantar el ánimo

Que algunas comidas influyen sobre nuestro humor es algo que pocos dudan. Y no hace falta recurrir al manido chocolate y su capacidad de hacer aumentar la churrimiflina -ahora me doy cuenta de que apenas preparo nada con chocolate: tendré defectos culinarios, pero el del chocolate no es uno de ellos-.

Hoy voy a proponer, después de haberlo preparado ya varias veces, una receta de pastel de limón que ya solo con la imagen se puede hacer uno idea de lo riquísmo que está.

PASTEL DE LIMÓN

Pastel de limón

Para la base:

  • 1 paquete de galletas
  • 75-100 grs de margarina ligera (la receta original usa mantequilla)
  • 1 cucharadita de edulcorante

Para el relleno:

  • 200 ml de zumo de limón (o de naranja)
  • 15 grs. de maicena (harina fina de maíz)
  • 1 pizca de sal
  • 200 grs. de azúcar (o su equivalente en edulcorante apto para cocinar)
  • 4 huevos
  • 50 grs de margarina ligera
  • 3 hojas de gelatina
  • Piel de limón rallada y azúcar glass para decorar

Para preparar la base, trituramos las galletas con un robot de cocina, o en su defecto con un mortero. En un bol, mezclamos la galleta triturada con el azúcar y la margarina en pomada. Mezclamos bien usando las manos limpias. Es importante utilizar las manos para que los ingredientes se integren bien con el calor de la mano. Una vez hecha la mezcla, que reulta muy arenosa y escurridiza, le echamos en un molde de repostería redondo y la extendemos bien, apretando con la mano para cubrir el fondo y que quede bien compacta. Reservar.

Antes de preparar el relleno, encendemos el horno a 180 ºC y ponemos en un bol las hojas de gelatina cortada en trozos con agua fría. En un cazo de cocina, disolvemos la maicena en el zumo de limón. Añadimos el azúcar o el edulcorante y mezclamos. Llevamos el cazo al fuego, a potencia media-alta. Cuando la mezcla esté tibia, añadimos los huevos y la margarina y vamos moviendo sin parar, sobre todo por el fondo, para que no se pegue. Añadir la sal y, cuando notemos que empieza a espesar, añadimos la gelatina hidratada y escurrida. Mezclar muy bien y apartar del fuego cuando comience a burbujear.

Vertemos la mezcla de limón sobre la base de galleta colándola con un chino para evitar que queden grumos. Golpeamos el molde sobre la mesa para que el relleno se distribuya bien. Cocemos nuestro pastel a 180ºC durante exactamente 15 minutos. Pasado el tiempo, apagamos el horno y lo abrimos. Antes de que se enfríe totalmente, decoramos con un poco de azúcar glass y con piel de limón rallada con microplane. Dejar enfriar y reposando en el frigorífico.

Una variante de esta tarta, también probada, es con zumo de naranja en lugar de zumo de limón y haciendo la base con galletas Oreo (solo la galleta, o la galleta completa, pero sin margarina).

Esta receta es adaptación de la que publicaron en Directoalpaladar.com: http://www.directoalpaladar.com/postres/receta-de-tarta-de-limon

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2 cenas ligeras y muy fáciles

Hoy para cenar tenemos dos platos que ni me atrevo a llamar recetas, de lo sencillas que son de preparar. Saludables, ligeras y nutritivas. Para esas noches en las que se tienen pocas ganas de cacharrear en la cocina.

Hummus de altramuces

Hummus de altramuces

El hummus es uno de los platos orientales que cada vez se está introduciendo con más fuerza en nuestras casas españolas. Y es tan mediterráneo como la paella valenciana, solo que de la otra punta del Mediterráneo. En este caso, propongo la variante de hacer el hummus con altramuces pelados, en lugar de con garbanzos. El resto de ingredientes son un diente de ajo pequeño, perejil (o cilantro), una cucharada de salsa tahin (yo no tenía en esta ocasión; es fácil encontrarla en cualquier comercio regentado por magrebíes; y si no, no es imprescindible), sal y aceite de oliva. Se bate todo con la batidora y si hace falta se aligera con agua. Yo he comprobado que el grado de firmeza del hummus varía de un país a otro: el hummus turco es más cremoso que el libanés, pero no tanto como el griego. En cualquier caso, una delicia muy saludable que une las legumbres con las verduras y el aceite de oliva.

Tortilla-crepe con salmón ahumado

Tortilla-Crepe con salmónLa elaboración de este plato es tan sencilla como hacer una tortilla a la francesa, pero sin enrollarla; es decir, que vertemos todo el huevo batido en la sartén y removemos letamente esta para que el huevo ocupe todo el fondo. Cuando consideremos que está hecha, le damos la vuelta con cuidado, como si de un crepe se tratara. Una vez hecha, le ponemos en la mitad unas lonchas de salmón ahumado y los complementos que nos apetezcan; el día de la fotografía le añadí unos espárragos de lata, pero también está deliciosa con unas tajadas de queso fresco, aceite de oliva y un poquito de sal y pimienta.

Reflexión sobre las ensaladas mediterráneas

Voy a proponer uno de mis juegos. Solicito a todos que decidáis de la siguiente lista qué producto sabéis que NO forma parte de la dieta mediterránea:

  • Tomate
  • Lechuga
  • Pimiento
  • Aguacate
  • Trigo

Estoy convencido de que muchos de vosotros habréis rechazado al aguacate por carecer de carta de naturaleza mediterránea. Pero yo me pregunto, ¿acaso el tomate es originario de estas latitudes? No lo es, y no por ello forma parte indisociable de nuestra dieta y gastronomía habituales. Es más, muy cerca de donde vivo, en Callosa d’En Sarrià, se cultivan enormes cantidades de aguacates (así como del delicioso Níspero de Callosa). De modo que, ¿por qué no integrarlo en nuestra dieta, siendo como es tan saludable si se consume con moderación?

Poniendo pues en práctica esta microrreflexión, presento aquí una ensalada que me he preparado para llevar hoy al trabajo, y no tener que renunciar ni al sabor ni a la calidad de mi comida:

ENSALADA MEDITERRÁNEA

Ensalada mediterránea

  • 6 tomates cherry
  • 1/2 aguacate
  • 1/2 cebolla tierna
  • 1 puñado de trigo tierno cocido
  • 1 puñado de altramuces pelados
  • 1 zanahoria rallada
  • 3 espárragos finos en conserva
  • 5 aceitunas de preparación casera (o de las que os gusten)
  • 4 sardinas a la plancha
  • 20 grs de lascas de queso parmesano (o grana)
  • 1 cucharada de aceite OVE
  • Sal

No hay necesidad de explicar cómo prepararla, pues se trata de una sencilla ensalada. Las únicas sugerencias serían utilizar altramuces preparados en casa, dejar enfriar las sardinas después de asadas y quitarles la piel y utilizar un aguacate más bien firme que blandurro.

Los altramuces son mi descubrimiento más reciente. Se trata de una legumbre muy afianzada en Europa. En España se la consume casi exclusivamente en salmuera, como aperitivo de barra de bar, en compañía de una cerveza. Pero el altramuz tiene curiosas ventajas, como el ser uno de los vegetales con más proteínas que existen (más que la soja, por ejemplo). La introducción de legumbres en nuestra dieta servirá para aportar proteínas de altísima calidad, que si se combinan con cereales (en el caso de esta ensalada, trigo cocido), podrían incluso sustituir las de origen animal ya que juntas suplen las unas las carencias de los otros, y viceversa.

En una próxima entrada explicaré cómo preparo los altramuces, y propondré una receta que ayude a sacarlos del platillo de la barra del bar y darles un mundo más amplio.

Enlace: La dieta del aburrimiento

Sigo vivo y sigo por aquí. Lo que sucede es que atravieso una etapa de sequía imaginativa, que no de desmotivación, sino todo lo contrario. Continúo con el método Weight Watchers y bajando kilos a un ritmo moderado, que es como debe ser.

Hoy quiero compartir y hacer referencia a una entrada del blog Gastronomía y Cía. Básicamente viene a decir que la mayoría de dietas de adelgazamiento adolecen de falta de variedad y que muchas fracasan porque quienes que la siguen terminan sucumbiendo al aburrimiento. Contra ello: dieta mediterránea.

alimentos

No han sido mis últimas semanas muy fructíferas en nuevas recetas. He preferido ir a lo seguro y conocido antes que innovar. Quizá lo más nuevo es el descubrimiento de lo riquísimo que está el cuscús con hervido de verduras; y si se elaboran, tanto el cuscús como el hervido, con un caldo de verduras que tengamos preparado, mucho mejor y más sabroso.

Hace un par de días preparé un pastel de queso. Sin embargo, estando como estaba delicioso, tengo que perfeccionarlo y ver el modo de elaborarlo sin esa contundente base de galleta. Cuando tenga la información la pondré por aquí.

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